¿Por qué un nuevo partido de centro en España?
Hoy más que nunca desde nuestra transición, España necesita un partido nuevo que sea realmente de Centro, liberal, progresista, democrático, y reformista al servicio del pueblo español.
Un partido que una a todos los españoles y que no nos siga llevando a la rotura de España que buscan los nacionalistas con su afán de dividir, enfrentar y separar la nación española.
En la inmensa mayoría de los países europeos ha persistido la idea se estar unidos para ser más fuertes y es por eso que dichos países avanza, al igual que lo hacen los partidos centristas y liberales en dichos territorios.
En España, fue la UCD de D. Adolfo Suárez el partido de CENTRO que lideró la Transición y el partido que pagó el precio electoral de haber vivido una situación política y económica difícil, aunque el esfuerzo de unos hombres comprometidos con los valores democráticos lograron superar el enfrentamiento entre españoles y poner en marcha el sistema democrático.
La falta de experiencia democrática de los padres de nuestra democracia, les llevó a cometer algunos fallos no intencionados que nos llevaron al principio del fin del centrismo en España con una muerte lenta y dolorosa que comenzó en febrero de 1981 con la dimisión del entonces Presidente del Gobierno en un acto de responsabilidad y compromiso con la democracia. Otros no han sabido tener esa responsabilidad.
A día de hoy son muchos los partidos que quieren ocupar el lugar del centro, pero no vemos en ellos ideas nuevas, caras nuevas, nuevas ilusiones.
En la mayoría, gente que no quiere abandonar el poder y lo quieren mantener a cualquier precio sin pensar en los demás y en lo más importante, sus votantes.
La gran mayoría de ciudadanos de España ya no se consideran ni de izquierdas ni de derechas, pues comparten ideas que históricamente defienden ambos partidos, unas catalogadas de izquierda y otras de derecha, pero no se sienten representados de forma plena por ninguna de esas ideologías y buscan una opción de centro, que haga primar el sentido común en política y haga progresar a la sociedad.
Los ciudadanos están cansados de políticos que no tienen responsabilidad y que les han decepcionado legislatura tras legislatura y muchos, al no encontrar algo que les ilusione, directamente, no votan.
Otros en cambio, ejercen el mal llamado voto útil, el votar a uno para que no gane el otro o no tirar el voto con partidos con pocas posibilidades de obtener representación.
La izquierda tiene cosas buenas, la derecha también, y nosotros aprovechamos los elementos buenos de ambas corrientes ideológicas pero a diferencia de otros, renunciamos de lo malo, buscando una alternativa real que plasme el sentido común.
No creemos en las etiquetas. No creemos que unas ideas sean propias de una IDEOLOGÍA concreta o de un partido concreto. Las ideas están ahí y los ciudadanos las pueden hacer suyas.
Nosotros no somos políticos, no vivimos de la política, ni somos profesionales de la misma ni pretendemos serlo. Somos ciudadanos- como tú- cansados de lo que hay, de que legislen y gobiernen en nuestro nombre haciendo barbaridades, incoherencias y entendemos que hay que participar en la vida política, ser críticos con lo que hay, analizar la situación y exigir se respeten nuestros derechos básicos. Refugiarse y pasar no es la salida, pues la legislación nos afecta y tenemos que ser partícipes en la misma.
No queremos vivir de la política, pues entendemos la labor del político como temporal, con un tiempo limitado y una vez finalizado el mismo, volver a las distintas profesiones de cada uno.
Para nosotros la política no es una forma de vida; es el entregar tus servicios a la comunidad.
Creemos que el centro supone lo virtuoso y lo geográficamente situado entre dos bloques extremos y las personas que de centro nos definimos, tenemos un compromiso personal con España, con la democracia, con sus instituciones y con el respeto al adversario, rival (que no enemigo).
El espíritu del centro es el de sumar, buscar mayorías, llegar al consenso y anteponer los intereses generales a los intereses particulares.
Somos siempre necesarios, pero hay ocasiones en los que somos además INDISPENSABLES.
Las grandes crisis políticas que requieren de consenso, entendimiento y esfuerzo, requieren de la presencia de los centristas para el triunfo de una Transición política, quedó demostró en la Transición política de la Dictadura a la Democracia.
Pero no nos quedamos ahí y creemos que para salir de la crisis POLÍTICA e INSTITUCIONAL, es necesario una II Transición para pasar de una democracia a una democracia real, con un poder judicial realmente independiente, asegurar las libertades básicas de los ciudadanos, acabar con la corrupción política existente y asegurar la igualdad del voto entre todos los españoles.
Creemos que un Estado democrático ha de ser laico, neutral ante todas las religiones que respetan los Derechos Humanos y reconocemos el derecho de cada uno para profesar la religión pero el Estado debe estar totalmente separado de cualquier religión.
Entendemos como prioritario superar el enfrentamiento de las dos Españas y no apoyamos las políticas que pretenden enfrentar de nuevo a las mismas que sellaron la paz con la aprobación de la Constitución de 1978.
En ese sentido, tenemos que hacer frente a las políticas discriminatorias emprendidas por partidos nacionalistas que discriminan el castellano como tal.
Nosotros defendemos el derecho de los ciudadanos en territorio bilingüe en hacer uso de cualquiera de las lenguas oficiales sin discriminación alguna.
Reconocemos con orgullo que España puede presumir de una combinación de idiomas, costumbres, expresiones culturales, e identidades, única en el mundo, y creemos que en la diversidad está la fuerza de España.
Creemos que hay que seguir luchando para conseguir la derrota del terrorismo y no permitir que esté representado en las instituciones.
Consideramos fundamental el papel de España en la potenciación de las relaciones económicas y culturales entre la Unión Europea e Iberoamérica.
Defendemos la participación activa de nuestras Comunidades Autónomas en todas aquellas cuestiones que se traten en los Foros Europeos y que les conciernan directa o indirectamente, sin que ello menoscabe la autoridad o representatividad del Gobierno de España.
Defendemos una política de respeto al ecologismo, a la tierra, animales y todo lo que al fin y al cabo, hacen posible la vida.
Creemos en la necesidad de concienciar a la clase política española y a los ciudadanos acerca de los riesgos para España del cambio climático y la necesidad de dar mayor prioridad política a encontrar soluciones energéticas para combatir los efectos del cambio climático así como reformar los comportamientos sociales que puedan agravarlo.
Apostamos por una política que ponga fin al deterioro del medio rural y abandono de sus municipios.
Conforme a la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, condenamos todo tipo de discriminación por razones de sexo, raza, color, origen étnico o social, características genéticas, lengua, religión o creencia, opiniones políticas o de cualquier otro tipo, pertenencia a una minoría nacional, patrimonio, nacimiento, discapacidad, edad u orientación sexual.
Los mercados libres representan el único medio no coercitivo de coordinar la actividad económica en una sociedad industrial compleja y la propiedad privada es la materialización de la libertad individual en su forma más primordial, siendo la libertad de mercado un componente indivisible de las libertades básicas de la persona.
Los poderes públicos competentes deben velar por que el funcionamiento del mercado no distorsione el principio de igualdad de oportunidades impidiendo que los ciudadanos puedan disfrutar de unas mínimas condiciones económicas para desarrollar su potencial plenamente.
Defendemos el valor de la inmigración para la riqueza cultural española. Somos favorables de que España sea tierra de acogida, pero defendemos que todos los ciudadanos, tanto los españoles como los ciudadanos que por motivos varios deciden venir, tengan los mismos derechos y obligaciones para asegurar la convivencia.
Denunciamos las desigualdades entre los diferentes países de la tierra, causantes de los flujos migratorios que provocan que muchos ciudadanos arriesguen sus vidas para encontrar una vida mejor para ellos y sus seres queridos.
Condenamos rotundamente el tráfico ilegal de inmigrantes del que se aprovechan mafias.
Apostamos por reducir las desigualdades económicas y por lo tanto, de derechos, entre los diferentes países. Entendemos que nacer en un territorio u otro no debe ser sinónimo de más o menos derechos y obligaciones.
CCD no es un partido político de centro más, no nacemos para dividir el voto centrista. Nacemos para ser fuertes en municipios, tener estructuras fuertes a nivel local y participar en una gran coalición de centro a nivel autonómico y nacional, queremos contribuir a la misma.
En conclusión, Ciudadanos de Centro Democrático (CCD), nace con el objetivo de regenerar la democracia en España a través de una formación política que lleve políticas nuevas y distintas.
¿Compartes nuestro Manifiesto?
¡Súmate a Ciudadanos de Centro Democrático y haz que sea una realidad!
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